El kimchi, un cóctel de fibra y bacterias saludables
El kimchi es como el K-Pop: imposible evitarlo al visitar Corea. Este plato de culto, elaborado a base de col fermentada, se degusta en casi cada comida y en todo el país. Además, es objeto de numerosas investigaciones por sus posibles efectos sobre la microbiota y la salud.
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Acerca de este artículo
Esta guarnición tradicional coreana suele elaborarse a base de col o incluso de rábano, según la receta1–3.
Históricamente, se preparaba en invierno mediante la lactofermentación de las verduras, un método que permitía su conservación durante periodos prolongados4 : la col se sumerge en salmuera (una mezcla de agua y sal) durante varias semanas, un tiempo en el que se multiplican las bacterias lácticas. Al producir ácido láctico, estas confieren al kimchi su sabor ácido y, al mismo tiempo, garantizan su conservación5.
Se trata de una receta de sabor intenso que recuerda al chucrut europeo —col fermentada y salada—, aunque utiliza una variedad de col y especias diferentes6. El kimchi es un pilar tan fundamental de la cultura coreana que la UNESCO inscribió en 2013 la tradición nacional del Kimjang —que consiste en preparar colectivamente grandes cantidades de kimchi para el invierno— en su Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Todo lo que hay que saber sobre el kimchi
Se cree que la palabra kimchi proviene del antiguo término chimchae de origen chino, que significa literalmente verduras saladas.
Fuente: Park, 20142.
42%
En 2019, el 42% de los hogares coreanos aún preparaba su propio kimchi.
Fuente: Cha, 20244.
1,78 millones de toneladas
Es la cantidad total de kimchi que consumieron los coreanos en 2020.
Source : Cha, 20244.
22 de noviembre
Oficialmente proclamado como el «Día del Kimchi» desde el año 2020, este día busca apoyar el desarrollo del sector, preservar y promover la cultura del kimchi y concienciar al público sobre su gran valor e importancia nutricional.
Fuente: Kim, 20237.
Hace 1500 años
Según el Samguk sagi (la crónica de los Tres Reinos de Corea), el kimchi ya se consumía en aquella época.
Fuente: Cha, 20244.
Número 1
En 2020, el kimchi de col era el alimento más consumido por los coreanos. Con un 55% del consumo alimentario total, superaba incluso al arroz, el alimento básico de la cocina del país.
Fuente: Cha, 20244.
Col + fermentación = un plato lleno de beneficios
Al estar elaborado a base de col, el kimchi es bajo en calorías (18 kcal/100 g) y rico en fibra. Además, contiene diversos compuestos bioactivos típicos de las brasicáceas (la gran familia que agrupa a las coles, los nabos, los rábanos y la mostaza), cuyos beneficios para la salud podrían estar a la altura de lo extraño(1) que suenan sus nombres2,4.
A todo esto se suma un valioso aporte de vitaminas—en particular, A, C, B1 y B2— y minerales como el calcio, el potasio, el hierro y el fósforo2,4.
Los beneficios de este plato coreano también se explican por el proceso de fermentación6 . En comparación con la col fresca, el kimchi (col fermentada) podría ayudar a reducir la tensión arterial, la masa grasa, la glucemia en ayunas y el colesterol total. No obstante, estos prometedores resultados deben interpretarse con cautela, ya que el estudio clínico que los respalda se llevó a cabo con una muestra reducida de solo 22 personas8.
La fermentación también enriquece el kimchi con bacterias lácticas vivas —en particular, de los géneros Lactobacillus, Leuconostoc y Weissella— y con los valiosos metabolitos que estas producen2,4,5,7.
Por ejemplo, el consumo de kimchi se acompaña en nuestro intestino de un aumento de las bacterias conocidas por producir
(sidenote:
Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC)
Los Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) son una fuente de energía (carburante) de las células de la persona que interactúan con el sistema inmunitario y están implicadas en la comunicación entre el intestino y el cerebro.
Silva YP, Bernardi A, Frozza RL. The Role of Short-Chain Fatty Acids From Gut Microbiota in Gut-Brain Communication. Front Endocrinol (Lausanne). 2020;11:25.
)
—moléculas con reconocidos efectos beneficiosos sobre la salud intestinal y el metabolismo— y de una reducción de bacterias más nocivas, como Clostridium y Escherichia coli9.
Más bacterias beneficiosas y menos patógenos potenciales: ¡el kimchi demuestra ser un auténtico aliado de la microbiota intestinal !
Verduras fermentadas: buenas razones para ponerlas en el menú
¡Cuidado con los efectos… y las dosis!
A la luz de esta prometedora composición, algunos investigadores han intentado evaluar la relación entre el consumo de kimchi y patologías tan diversas como la obesidad, el cáncer, la dermatitis atópica, el síndrome del intestino irritable, e incluso sus posibles efectos en aspectos como los problemas cardiovasculares y la belleza de la piel3,6,7,10–14…
Aunque existen algunos trabajos al respecto, estos siguen siendo escasos y, a menudo, se limitan a la población asiática. En resumen, conviene interpretar los resultados con mucha cautela, ya que todavía son poco sólidos y, en cualquier caso, solo muestran efectos reales discretos.
No existen los alimentos milagrosos, sino las dietas equilibradas.
Por ejemplo, en lo que respecta a la obesidad, algunos estudios parecen indicar un posible efecto beneficioso. Un análisis realizado mediante el seguimiento a 115 726 coreanos muestra que un consumo moderado de kimchi —de 1 a 3 raciones al día, algo muy habitual en Corea, pero bastante menos en los países occidentales— va acompañado de una menor prevalencia de la obesidad, especialmente entre los hombres. Sin embargo, conviene mantener la cautela: esto no significa que exista una relación directa de causa y efecto. Es perfectamente posible que los grandes consumidores de kimchi sean también aquellos coreanos que integran un estilo de vida más saludable en general1.
Aun así, otro ensayo clínico —en el que se administraron 3 g diarios de kimchi en polvo frente a un placebo— parece respaldar este efecto positivo sobre el control del peso15. No obstante, incluso este dato debe ponerse en perspectiva: al fin y al cabo, desde hace tiempo se sabe que un mayor consumo de verduras se asocia de forma natural con un mejor control del peso... .
Por supuesto, como ocurre siempre en materia de nutrición, hay que tener cuidado con los excesos. Más allá de un determinado nivel de consumo, los beneficios tienden a disminuir: debido a su elaboración, el kimchi es un alimento rico en sal, un factor que puede perjudicar la tensión arterial y elevar el riesgo de cáncer gástrico1,2,16.
En adultos mayores de 19 años, el consumo de kimchi aporta una media de 500,1 mg de sodio al día, lo que supone aproximadamente el 15,1 % de la ingesta diaria recomendada de sodio.
Fuente: Jung, 20241.