Microbiota endometrial: ¿nuevo marcador del éxito de la FIV?
¿Y si la microbiota que tapiza la pared uterina estuviera implicada en la implantación del embrión y el desarrollo del embarazo tras la fecundación in vitro? Es lo que sugiere un estudio realizado en 342 mujeres que recurrieron a la reproducción asistida. Explicaciones.
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Acerca de este artículo
La cavidad uterina, largo tiempo considerada como estéril, en realidad alberga una microbiota compuesta por bacterias. Aunque son de 100 a 10 000 veces menos numerosas que las presentes en la vagina, también podrían estar implicadas en la salud reproductiva. Es lo que sugiere un estudio observacional, prospectivo y multicéntrico (13 centros situados en Europa, América y Asia) que analizó la composición de la microbiota del endometrio de 342 mujeres infértiles incluidas en programas de fecundación in vitro (FIV).
Dos muestras de la microbiota endometrial
Se tomaron dos muestras antes de la transferencia del embrión para evaluar la composición de la microbiota del endometrio: una muestra del fluido endometrial aspirado en la cavidad uterina y una muestra de la mucosa endometrial mediante una biopsia. Después, los investigadores estudiaron las relaciones entre la composición de esta microbiota, analizada por secuenciación del ARNr 16S, y el resultado de la FIV, es decir, un embarazo que llegó a término (41% de las pacientes), un embarazo bioquímico (8%), un aborto espontáneo (8%) o la ausencia de embarazo (42%).
La disbiosis endometrial, asociada al fracaso de la FIV
Los investigadores observaron una mayor abundancia de Lactobacillus (en las muestras de fluido y de mucosa) en las mujeres que llevaron su embarazo a término. En cambio, una depleción de Lactobacillus asociada a un perfil específico caracterizado por la presencia de ciertos géneros bacterianos potencialmente patógenos, tales como Atopobium, Bifidobacterium, Chryseobacterium, Gardnerella, Haemophilus, Klebsiella, Neisseria, Staphylococcus y Streptococcus, se asoció a un fracaso de la FIV o a un embarazo que no condujo a un parto viable. Cabe señalar que Gardnerella y Klebsiella estaban sobrerrepresentadas a la vez en el fluido y la mucosa del endometrio de las pacientes cuya FIV fracasó.
Los lactobacilos, ¿muralla contra los patógenos?
Estos datos muestran el papel de la microbiota endometrial en el éxito o el fracaso de la implantación del embrión y/o en el desarrollo del embarazo en las pacientes que recurren a la FIV. Los investigadores plantean la hipótesis de que la ausencia de bacterias patógenas en el endometrio, más que la presencia de bacterias beneficiosas (como los lactobacilos), podría influir en el resultado de la FIV. Los lactobacilos inhiben la colonización de la cavidad uterina por bacterias patógenas. Sin embargo, es necesario efectuar estudios complementarios para precisar los mecanismos de acción de las bacterias patógenas.
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"Sí, claro." - Comentario traducido de Nyasha Alois Jr (De Biocodex Microbiota Institute en X)