Microbiota vaginal #24
Por la Prof. Satu Pekkala
Becaria de investigación de la Academia de Finlandia, Facultad de Ciencias
del Deporte y la Salud, Universidad de Jyväskylä, Finlandia
Espacio para el público general
Encuentra aquí tu espacio dedicadoen_sources_title
en_sources_text_start en_sources_text_end
Capítulos
Acerca de este artículo
Eje intestino-cerebropelvis: nuevas perspectivas derivadas de la ciencia de la microbiota
Además de tener que someterse a cirugía, hormonoterapia y estadios tumorales, las mujeres con cáncer de endometrio suelen presentar síntomas persistentes que afectan a su salud mental, su confort gastrointestinal y su bienestar sexual. Un estudio reciente de la Universidad de Oklahoma sugiere que la microbiota intestinal y vaginal podría estar relacionada con estos temas.
Los investigadores hicieron un seguimiento de 140 mujeres que iban a someterse a una histerectomía, entre las que se encontraban pacientes con cáncer de endometrio y mujeres con afecciones ginecológicas benignas. Antes de la intervención quirúrgica, las participantes rellenaron cuestionarios validados que evaluaban su salud física y mental, su nivel de estrés, sus síntomas gastrointestinales y su función sexual. Se tomaron muestras vaginales y rectales para analizar el microbioma, lo que permitió establecer correlaciones entre los perfiles microbianos y los resultados comunicados por las pacientes.
Las mujeres con cáncer de endometrio presentaban una mayor diversidad microbiana vaginal, un fenómeno que generalmente se considera desfavorable en otros contextos clínicos. Una mayor diversidad se asoció con un aumento de la sequedad y la irritación vaginales. Varias especies bacterianas, entre ellas Lactobacillus iners, Lactobacillus gasseri y Streptococcus agalactiae, eran más
abundantes en las mujeres que referían síntomas vaginales más graves, lo que sugiere que las afecciones oncológicas pueden alterar la dinámica del ecosistema vaginal.
La microbiota intestinal también mostró correlaciones significativas. En las pacientes con cáncer de endometrio, algunos taxones bacterianos se correlacionaban con un mayor bienestar mental, menores niveles de estrés y menos trastornos gastrointestinales, mientras que otros se relacionaban con hinchazón, molestias o disminución de la libido. Estos resultados refuerzan el concepto de un eje intestino-cerebro-pelvis que conecta los ecosistemas microbianos con la salud psicológica y pélvica. Desde un punto de vista clínico, este trabajo abre nuevas perspectivas para intervenciones dirigidas al microbioma, que en el marco del apoyo a los pacientes
con cáncer, van desde probioticos hasta estrategias alimentarias. El perfil del microbioma podría ayudar a identificar a los pacientes con riesgo de síntomas persistentes y orientar intervenciones personalizadas, como dietas, intervenciones en el estilo de vida o modulación específica de la microbiota, con el fin de mejorar la calidad de vida junto con los tratamientos oncológicos estándar.